Opciones de tratamiento
Hay muchas formas de psicoterapia o “terapia de conversación” que pueden ayudar a una persona con depresión a entender las causas subyacentes. Dos de los tipos comunes de psicoterapia utilizados en la depresión mayor son:
- Terapia cognitivo-conductual: se centra en cambiar las tendencias y el comportamiento negativo que llevan a la depresión.
- Terapia interpersonal: se centra en explorar asuntos en las relaciones con los demás para identificar problemas y cambiar el comportamiento de forma positiva.
Algunas personas con depresión se podrían beneficiar de la terapia de pareja, la terapia familiar o la terapia de grupo (sesiones en las que personas con una enfermedad parecida trabajan conjuntamente con un terapeuta formado). Hay muchos tipos de terapia de conversación; puede que tenga que hacer varios intentos antes de encontrar al terapeuta o la terapia que “se ajusta”, pero se trata de algo muy normal. Lo importante es encontrar el tratamiento que mejor funcione en su caso.
Antidepresivos
Se cree que la depresión está causada por un desequilibrio de químicos que se encuentran en el cerebro y en el cuerpo y que se conocen como neurotransmisores. Los fármacos antidepresivos se suelen agrupar según el modo en el que trabajan, aunque las medicaciones más recientes tienden a agruparse dependiendo de sus efectos relativos sobre el bloqueo de la recaptación de diferentes neurotransmisores en el cerebro y en el cuerpo, en concreto norepinefrina (NE), serotonina (5-HT) y dopamina (DA).1
Son muchos los factores que pueden influir en la elección de un antidepresivo. La selección debe estar basada en la seguridad, tolerancia, afecciones médicas y psiquiátricas coexistentes, coste, facilidad de administración y una valoración de cualquier interacción entre un fármaco y otro.
Los antidepresivos normalmente tardan entre dos y cuatro semanas en empezar a hacer efecto.2 En el caso de que no haya ninguna o muy poca mejoría tras un periodo de cuatro a ocho semanas, el doctor podría elegir cambiar la dosis de la medicación o podría añadir o sustituirla por otro antidepresivo.1Los psiquiatras normalmente recomiendan que las personas con depresión continúen con la medicación durante (al menos) cinco meses después de que los síntomas hayan mejorado, con el fin de reducir las posibilidades de que regresen. Un profesional de la salud debería comprobar que la persona que toma el antidepresivo está respondiendo al tratamiento. El doctor revisará la dosis y decidirá si es eficaz para tratar todos los síntomas emocionales y físicos. Un profesional de la salud explicará los posibles efectos secundarios, entre los que se incluyen náuseas, sequedad bucal, somnolencia, pérdida de apetito y aumento de la sudoración. Deberá informar inmediatamente al profesional de la salud de cualquier efecto secundario inesperado.
Cuando una persona padece depresión, hay momentos en que los síntomas empeoran o en que la persona tiene pensamientos de suicidio. Cualquier cambio inusual en el comportamiento, entre ellos ansiedad, agitación, pánico, dificultad para conciliar el sueño, irritabilidad, hostilidad, agresividad, impulsividad, inquietud o sobreexcitación e hiperactividad, deberá informarse inmediatamente al médico. En el caso de que alguno de estos cambios sea grave o tenga lugar repentinamente, podría significar un aumento en el riesgo de pensamiento o comportamiento suicida. Asimismo, debe prestarse especial atención a informar de los síntomas cuando se comienza con una terapia de antidepresivos y siempre que haya un cambio en la dosis.
Grupos de apoyo
Ninguna persona que sufre depresión tiene que sentirse sola. Los grupos de apoyo son lugares donde las personas con depresión y los que las cuidan pueden compartir sus experiencias, comentar modos de afrontar los síntomas y ofrecer esperanza unos a los otros.
Asimismo, los grupos de apoyo también ayudan a las personas con depresión a seguir su plan de tratamiento y a entender que un trastorno del estado de ánimo no define quiénes son. Es más, los grupos de apoyo ofrecen un foro para la aceptación, el entendimiento y el descubrimiento personal. Pero es importante recordar que los grupos de apoyo no son un sustituto del cuidado profesional. La mayoría de los grupos de apoyo no respaldan o recomiendan el uso de ningún tratamiento o medicación específico.
Puede ubicar los grupos de apoyo de su zona contactando a los grupos de defensa que aparecen listados en Recursos y EnlacesSalud y bienestar
Cuando una persona padece depresión, concentrarse en mejorar su salud y su bienestar puede resultar útil. El ejercicio y una mejora en la alimentación ayudan a las personas a sentirse mejor y en algunos casos la búsqueda de una mejoría espiritual también podría resultar beneficiosa.
Referencias
- “Crosstalk between the norepinephrine and serotonin systems and its role in the antidepressant response”, en J Psychiatry Neurosci p.26, supl: S3-10. 2001.
- Delgado P, Approaches to the Enhancement of Patient Adherence to Antidepressant Medication Treatment. J Clin Psychiatry 2000;61 (suppl2)
